En Dinamarca se llevó a cabo un peculiar experimento al que se le puso por nombre “experimento de San Valentín”. En ese país solo el 2 % de los hombres afirmaban que les gusta esta fecha, así que se pidió a varios de los que no les gusta que hicieran un regalo a sus parejas.

¿Sabías que cuándo haces un regalo a la persona amada que le hace feliz se libera en ti una sustancia llamada oxitocina? La oxitocina se conoce como la molécula del amor y consigue que, entre otras cosas, seamos más felices. En todos los hombres que participaron en este experimento se elevó la cantidad de oxitocina de su organismo. La conclusión es fácil de obtener, les hizo felices hacer feliz a su pareja en las Casas Rurales para dos personas.

Cuando se comienza una relación amorosa el mundo parece estrecharse y no haber nada más allá de la pareja. Pero con el paso del tiempo son muchas las cosas que comienzan a interferir en ese mundo de dos que se ha formado: el trabajo, los niños, las familias de cada uno de los miembros etc.

Nos olvidamos de los pequeños detalles, nos olvidamos de hacer feliz al otro y, de paso, de hacernos felices a nosotros mismos. ¿Te sientes identificado con todo esto? ¿Cuánto hace que no sorprendes a tu pareja?

Una escapada para dos, en las Casas Rurales para dos personas

Los coach expertos en parejas están de acuerdo en que incluso aquellas relaciones que funcionan y en las que todo va bien, necesitan de pequeños regalos, paréntesis en la vida cotidiana, para potenciar y afianzar los lazos mediante la comunicación.

Las escapadas a casas rurales para dos personas pueden ser una manera perfecta de sorprender a la pareja y de regalarse tiempo para hablar, para redescubrirse el uno al otro, en un ambiente de relax que le de opciones al romanticismo. Un romanticismo que tiene poco que ver con las fechas en el calendario, las rosas o los corazones de peluche.

Para eso es muy importante elegir bien el destino, ¿te parecería romántico estar un fin de semana con tu pareja en una casa en la que hubiera niños correteando y jugando por todas partes? Seguro que no, y menos si has dejado a tus hijos con los abuelos para tomarte un descanso.

Una casa rural especializada en parejas, con un ambiente propicio para la conversación y los detalles, es la opción perfecta para reconciliarse con el romanticismo y descubrir todo lo que la oxitocina puede hacer por la pareja.